Aquella riqueza

La Voz

CARBALLO

Cierto es que el marisco ya no es riqueza, como dicen por la zona. La crisis ha reducido el número y la capacidad adquisitiva de los compradores y ante esto solo queda vender más y más barato o menos y más caro. Aunque aumentar la oferta es más fácil, limitarla es más inteligente. En teoría, aquella riqueza seguirá ahí, aunque siempre con permiso de los furtivos, el gran problema endémico del marisqueo en la Costa da Morte.