El temporal de lluvia y viento que azotó la comarca durante las últimas horas ha dejado un balance de casas inundadas, árboles y postes caídos y multitud de alcantarillados desbordados por la acumulación de agua.
Aunque ayer los efectos fueron menores que en la tarde-noche del lunes, en Carballo Protección Civil tuvo que retirar un poste caído en Río Lorenzo (Bértoa) y un Castaño en Pazo (Entrecruces). El GES de Ponteceso, después de una larga noche en la que acudió a Cundíns (Cabana) y Buño (Malpica), donde sendas viviendas tenían hasta 30 centímetros de agua en la planta baja, ayer por la mañana se vio obligado a cortar un árbol que impedía la circulación entre entre Anllóns y Agualada.
En Muxía también hubo complicaciones por la noche, sobre todo en el bajo de una casa de San Martiño, que precisó una bomba de achique municipal debido a las inundaciones. Ya durante el día, Protección Civil, la Policía Local y los operarios del Concello recorrieron las carreteras y pistas secundarias en la que se encontraron mucho barro, piedras e incluso algún árbol de pequeño tamaño.
Ocurrió lo mismo en Porcar (Cee), donde fue un particular el que se encargó de retirar el tronco de la calzada antes de avisar a los servicios de emergencias, que no tuvieron más alertas que las habituales en el cruce de Roget y, al margen de eso, lo más significativo fue la caída de una farola que ya se encontraba en mal estado.
En Laxe también saltaron muchas tapas de alcantarilla durante la tarde del lunes y la noche, al igual que ocurrió en Vimianzo, donde se registraron las rachas de viento más fuertes, de hasta 143 kilómetros por hora, y donde ayer se repitieron las inundaciones. Aunque hay mucha suciedad dispersa por las calles, donde los servicios municipales trabajan para recuperar la normalidad, no se produjeron destrozos significativos ni en el mobiliario y las dotaciones públicas ni en los tendidos de los distintos suministros.