La actuación que tuvo lugar en el Pazo da Cultura estuvo muy animada, pero acudió poco público
29 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Roger de Flor fue un caballero templario del siglo XIII que estuvo al servicio de la corona de Aragón. Pero el Roger de Flor que actuó ayer en el Pazo da Cultura de Carballo es un cantautor (lo que también han dado en llamar crooner) que hizo disfrutar a los niños presentes en el concierto. No eran muchos, pero sí los suficientes como para poner de manifiesto su presencia e incluso hacerle los coros al crooner de Fene y a sus acompañantes del grupo Os Silvestres. Fue un espectáculo lúdico, muy personal y con pinceladas de humor que los asistentes agradecían ostensiblemente. Sin embargo, hubiese merecido más público. No dejó de ser un cierto lujo para tanta butaca vacía. Aun así, los presentes dieron el callo y corearon y aplaudieron las canciones. Hubo un poco de todo swing, baladas, blues... y de influencias variadas.
Uno de los temas interpretados, según contó Rogelio Arias, que es el nombre real de Roger de Flor, nació en Carballo, en concreto en el mesón A Pedra, cuando después de una actuación del grupo en la capital de Bergantiños fueron a tomar algo y se encontraron con un vagabundo de origen marsellés que no creía en el amor. La canción la compuso el percusionista Serguei Izmalov, que ayer tuvo que aguantar alguna de las bromas típicas de las actuaciones.
Si Roger de Flor quería que los asistentes al concierto se fuesen con más energía para casa lo consiguió, sobre todo con los pequeños presentes.