El alcalde insiste en la legalidad de la obra, pese a la sentencia en contra
04 abr 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Una comisión del Concello de Camariñas estudiará qué modelo de gestión se aprueba finalmente para el tanatorio municipal que se está construyendo en la calle Muíño do Vento. Estará formada por el alcalde, Manuel Valeriano Alonso de León; los concejales Sandra Insua y Sergio Caamaño, además de tres funcionarios, pero uno de ellos sin voto. Su creación fue aprobada en el pleno celebrado el martes por la noche con los votos del grupo socialista. El PP se opuso.
Este trámite, que en circunstancias normales no va más allá de un formalismo administrativo, adquiere otro cariz en Camariñas por la polémica que desde el principio ha generado la construcción del tanatorio, tanto por el frontal rechazo de los populares como por las denuncias que han recibido. Una de ellas ya ha originado una sentencia que obliga a paralizar las obras y reponer un muro y un talud que podrían pertenecer a una vecina.
El portavoz del PP, Daniel Rego, hizo notar precisamente esta circunstancia jurídica, pero también recordó, a grandes rasgos, parte de los que ya había denunciado en muchas sesiones. Y acusó al regidor de haberlos engañado en reiteradas ocasiones, especialmente en la disponibilidad de los terrenos. «O que mal empeza, mal acaba», afirmó Rego. El edil popular realizó numerosas cuestiones (también en el turno de ruegos y preguntas: algunas quedarán para la próxima sesión) sobre las consecuencias del fallo judicial, y reiteró los avisos que el grupo del PP ya le dio sobre supuestas irregularidades en la obra.
Señaló que no hubiera sido necesario llegar a todo esto porque había dos empresas interesadas en construir tanatorios privados. Y pidió la dimisión del alcalde: «Marche dunha vez, dimita, xa non pode facerlle máis dano ao pobo», declaró. La renuncia del alcalde la pediría de nuevo minutos más tarde, en otro punto.
Alonso de León eludió entrar en el fondo de las cuestiones que le planteaba y, como en otras ocasiones, se dirigió la mayor parte del tiempo a sus compañeros socialistas. «Agora acabouse o PXOM e teñen que empezar co tanatorio», ironizó.
Indicó que, si no hay recurso contra esa sentencia, es por la cuantía declarada en el pleito de lo supuestamente ocupado, de 1.660 euros. Recordó que, cuando el proyecto estuvo a exposición pública, «nin unha soa persoa reclamou o terreo». Lo mismo ocurrió cuando se dio a conocer el acta de notoriedad de los terrenos, «ningún cidadán dixo que había un metro deles alí». Y añadió: «Non hai nada presentado en contra, a parcela está rexistrada e inventariada. Pero xa fixeron estes [por el PP] o imposible para que a Deputación non firmase a subvención que nos concederon, pero tiveron que dala, porque todo está legal, non se fixo nada ilegal».
En cuanto a la decisión de incluir tres concejales del grupo de gobierno en la comisión que analizará los modelos de gestión (directa, por concesión, mediante concurso...), Alonso lo justifica por la «valentía», para que los funcionarios que también participan «non teñan que mollarse».
El portavoz del PP pidió la dimisión del regidor y este lo acusó de torpedear la obra
Alonso aseguró que nadie reclamó nada cuando tuvo oportunidad
de hacerlo