Un oficio de alto riesgo personal y material

La Voz

CARBALLO

12 mar 2013 . Actualizado a las 07:10 h.

Patrones mayores y presidentes de agrupaciones de mariscadores llevan años sufriendo ataques, pero no se han producido detenciones.

¿Los sabotajes afectan a toda la Costa da Morte?

En general sí, pero en algunos lugares son más graves y se repiten con mayor asiduidad. Los ataques más graves se han producido en el municipio de Camariñas. En el 2004 un incendio intencionado destrozó el bajo del edificio del presidente de la agrupación camariñana de mariscadores, José Manuel Novegil, y en el verano del 2006 alguien quemó las casetas de Arou. El fuego comenzó por la del presidente de los percebeiros, José Pérez, que mientras ocupó el cargo sufrió todo tipo de ataques a sus propiedades. Incluso una vez jubilado, el octubre del 2011, le pincharon las cuatro ruedas de su coche y del de la vicepatrona y presidente de la asociación de vecinos, Digna Romar. En esta ocasión fue porque la cofradía había solicitado un plan para la recolección de la almeja de la playa. Corme es otro de los puertos en los que se han producido muchos problemas de estas características. La lancha del patrón mayor, Manuel Cousillas, fue saboteada en varias ocasiones. Además pincharon las ruedas de su coche y las del presidente de la agrupación de mariscadores. Eso ocurrió en el 2008 y un año antes, le tocó el turno al anterior patrón mayor, Suso Lista.

¿Qué tipo de ataques son los más frecuentes?

Los más normales son los verbales, sobre todo amenazas. Algunas han sido denunciadas, pero no es lo habitual. Los objetivos materiales más apreciados por los extorsionadores son los coches. Lo normal es que los rayen o les pinchen las cuatro ruedas.

¿También van en contra de los vigilantes?

Ha habido sabotajes de los vehículos y lanchas de los vigilantes, pero también algunos golpes y empujones. Normalmente se han denunciado, aunque lo más frecuente es que el guarda acosado termine por dejar la concesión. De hecho, lo más normal es que busquen trabajo lejos de la zona en la que viven porque los comentarios con respecto a su trabajo son continuos.

¿Ha empeorado la situación?

No, la falta de valor del percebe, sobre todo, ha tranquilizado los ánimos. También influye la mayor vigilancia por parte de la Xunta.