Un gran escaparate para la comarca

La Voz

CARBALLO

Al margen de las negras historias de dopaje de Lance Edward Armstrong, que han hecho añicos un mito universal del ciclismo, este sigue siendo un deporte de conquistas, de luchadores, casi se podría decir que de héroes. De ahí su estampa épica. La bicicleta es dura. No admite sucedáneos ni medias tintas. Cada pedalada lleva consigo su esfuerzo y su gota de sudor. Su aceptación es universal y los aficionados empujan con su ánimo a los corredores, incluso desde el sillón de su casa o desde la mesa de un bar. Y la Vuelta Ciclista a España es ahora mismo el más grande espectáculo de la especialidad que se puede ver en nuestro país, y uno de los mejores del mundo. El hecho de que llegue a Fisterra es una gran conquista para toda la Costa da Morte. La etapa del Fin del Mundo es el mejor escaparte para la comarca. La serpiente multicolor llegará por primera vez al histórico fin de la tierra, todo un símbolo y un hito. Un momento que contribuirá a acrecentar la leyenda de un espacio único. Y todo ello adornado con una etapa difícil de igualar como es la subida a O Ézaro, un gran descubrimiento para millones de personas. La Costa da Morte sigue atrayendo a los héroes.