El comercio local, alma de la comarca

La Voz

CARBALLO

La humanidad inventó el comercio en el Neolítico, allá por el 8.500 antes de Cristo. Desde entonces, ha permitido el desarrollo de las sociedades y es el principal sustento de buena parte de la población de la Costa da Morte. El mantenimiento del sector es básico para que las poblaciones de la comarca mantengan su estructura y vitalidad. Sin comercio local, muchos pueblos del Finisterre quedarían desiertos, sus colegios vacíos y las viviendas abandonadas, más de lo que lo están ya actualmente. Es, por decirlo de alguna manera, el alma económica de la comarca. Así, y tal y como reclaman las asociaciones del ramo, las Administraciones deberían poner condiciones para que el entramado comercial tradicional pueda continuar con su actividad con garantías. Ahora bien, también los profesionales del sector tienen que poner lo suyo de su parte. En todos los ámbitos económicos y laborales se exige reciclaje, puesta al día, innovación y proyección de futuro. De hecho, hay oportunidades que no se aprovechan. No se puede exigir lo que no se está dispuesto a dar.