Nuevos castreños devolvieron a la vida A Cidá de Borneiro

m. v. m. CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

30 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Los alumnos de la Escola Municipal de Teatro, que dirige Silvia Losada, volvieron a demostrar ayer que no solo se les dan bien las actuaciones en auditorios y casas de cultura, sino también a cielo abierto. Los jóvenes cabaneses se convirtieron un año más en los protagonistas del Castro Animado, una fiesta que en esta ocasión, gracias al buen tiempo y al éxito de ediciones anteriores, estuvo más concurrida que nunca, hasta el punto de que aparcar en los alrededores e A Cidá de Borneiro era casi imposible. Pero salvado el escollo del estacionamiento, que los castreños no sufrían, por cierto, todos aquellos que se acercaron hasta el conservado yacimiento cabanés tuvieron la oportunidad de revivir el pasado gracias a las magníficas interpretaciones de los jóvenes actores, que se metieron en la piel de sus antepasados representando viejos oficios, luchas y escenas de la vida diaria de los tiempos posteriores a la Edad de Bronce.

Haciendo gala del nombre de la cita, el castro de Borneiro estuvo más animado que nunca, y aquellos que se acercaron hasta allí pudieron disfrutar de puestos de artesanía y gastronomía, además de la música de las bandas de gaitas Inllar (O Couto), Malante (Malpica) y Maruxía (Laxe) que más que enfrentarse en una batalla, como estaba previsto, unieron fuerzas para animar, todavía más, la fiesta del castro A Cidá.

La celebración castreña continuó hasta que llegó la noche de la mano de la orquesta Cé Pantasma, pero antes los antepasados de los cabaneses repusieron fuerzas en una churrascada.

castro animado

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