Quizás suene un poco exagerado, pero es muy probable que a estas alturas hayan pasado por la capilla carballesa de A Milagrosa tantos peregrinos que si se uniesen todos podrían cubrir la distancia que separa, por ejemplo, A Laracha de Fisterra. Igual se nos ha ido un poco la mano con la comparativa, pero lo que sí es cierto es que los fieles llegan a diario al pequeño templo carballés para conmemorar el Año Jubilar Mariano. Gran parte del mérito es del párroco carballés, José García Gondar, que además de muy buenos amigos tiene también un gran poder de convocatoria. Ayer, sin ir más lejos, se acercó hasta el templo el obispo de Astorga, el sacerdote ourensano Camilo Lorenzo Iglesias, que se encargó de oficiar la misa de las siete. Este viernes la capilla de A Milagrosa recibirá también una visita muy especial, la de los miembros de la asociación Íntegro, de Cabana. Y en los próximos días vendrán más peregrinos, muchos más.
Primeras comuniones en Camariñas
Definitivamente, debe de ser imposible que de aquí al final del verano haya algún fin de semana en el que no se celebre una primera comunión en la Costa da Morte. Para que después digan que hay pocos niños. El pasado fin de semana, por ejemplo, recibieron la primera comunión seis pequeños de Camariñas, que guapísimos e ilusionadísimos siguieron muy atentos todo lo que les decía el párroco, Jesús Nieto Baneira. Desirée, Tania, Hugo, Alba, Laura y Yaiza, disfrutaron después de grandes fiestas.
Políticos de fiesta
La vida de un político es dura, a veces. Otras veces, en cambio, les depara gratos momentos y buenas fiestas, como a la que asistieron el alcalde de A Laracha, José Manuel López Varela, y tres de sus concejales, José Ramón Martínez Barbeito, Patricia Bello Canedo y Rocío López Rey. Los cuatro disfrutaron de la fiesta gastronómica de Soandres y seguro que a lo largo del verano repetirán en muchas otras de las que se celebren en el municipio. El problema llegará, quizás, cuando haya varias en un mismo día.
Vieja cámara
De las fiestas de la comarca disfruta también el empresario baiés Celestino Martínez, que da rienda suelta a su afición por la fotografía con una antigua cámara de fotos. De esas que todavía llevaban carrete. Una antigualla dirán algunos, pero realmente es una joya histórica.