21 dic 2011 . Actualizado a las 14:41 h.
La sentencia del Tribunal Supremo supone un duro revés para el Concello de Carballo y un buen número de vecinos. La principal consecuencia es que vuelven a entrar en vigor normas subsidiarias que, a todas luces, están obsoletas y posiblemente más gravosas para el municipio que el plan derogado. Lo que cabe ahora es que el Concello se ponga las pilas para aprobar el nuevo PGOM.