El parque que se quedó sin clientes a causa de la crisis

La Voz

CARBALLO

El polígono de Cee, como el resto de los que se encuentran en la Costa da Morte, fue planeado en el 2003 tras el accidente del Prestige y prometido entonces para poco después. Como el resto, debería estar operativo como mucho en el 2007. Entonces sí había dispuestos a invertir. Hoy son rara avis.

¿Qué motivó el retraso en el parque?

Las obras se iniciaron tarde, en el 2008, cuando ya en el 2003 se sabía dónde iría ubicado. Además, se optó por expropiar los terrenos. La mayoría de los propietarios accedieron finalmente, pero los dueños de la parcela principal, de más de 120.000 metros cuadrados, fueron a juicio para lograr un mejor precio después de haber mostrado su rechazo a vender.

¿Por qué no abrió tras acabar la obra?

El parque lleva casi dos años listo, pero carece de suministro eléctrico y, además, no se sabe aún cuánto costarán los solares porque tampoco se ha resuelto el proceso judicial para fijar el precio del suelo expropiado. SEA, la empresa promotora, tiene como norma repercutir los costes en el precio de las parcelas para amortizar el gasto, algo que en los últimos tiempos se está reconsiderando para abaratar el suelo.

¿Cuál es el problema del suministro eléctrico?

La compañía Gas Natural pretendía cobrar 800.000 euros al Ayuntamiento por la conexión a la red. El alcalde se negó a pagar esa cifra. Sostiene, además, que por el parque pasa una línea de media tensión que basta para dar el servicio, y que no es lógico que se pague más para mejorar las infraestructuras eléctricas a una compañía que probablemente tiene otros fines con esa inversión que dar servicio al polígono.

¿Cuándo podría ponerse a la venta?

No está claro del todo. Desde la asociación de empresarios, que mantuvo un encuentro con los responsable de SEA, dicen que podría empezar en unos meses. Más allá de la fecha de apertura, lo que está por ver es si habrá clientes que quieran instalarse allí. Existen algunos proyectos, pero también empresarios que han desistido por las actuales circunstancias económicas o porque han buscado otras ubicaciones.