03 nov 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
No es normal que con las primeras lluvias del otoño se formen charcos como el de la imagen en las carreteras de la Costa da Morte (este es en la vía que une Cabana con Laxe). Se trata de grandes pozas que obligan a que los conductores realicen maniobras peligrosas par evitarlos y que, además, los peatones no puedan utilizar los arcenes sin mojarse hasta las rodillas. Un buen mantenimiento lo hubiese evitado. foto j. m. casal.