27 oct 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Es absolutamente increíble que en un país democrático europeo se pueda retener a un yate y dos personas durante cuatro meses por ser rescatados de una supuesta varada. Que suceda en algún continente con escasa estructura estatal y legal y donde los derechos son un sueño, puede llegar a entenderse. En Laxe, no. Menos mal que se le ha permitido moverlo para que no sufra daños.