1La Costa da Morte es comarca emisora de emigrantes, pero desde hace menos de una década, también receptores de inmigrantes. Ya hubo más, es cierto, pero la diferencia es que últimamente el abanico de procedencias de ha ampliado mucho. No hay más que ver Carballo, con empadronados de más de 40 países, o Fisterra, que tampoco le anda muy lejos (influye mucho el Camiño, lo mismo que en Muxía).
Pero hoy toca hablar de Vimianzo. El número de foráneos es menor que en los casos citados, pero tampoco es bajo. Y lo que los diferencia es que desde el departamento de Servizos Sociais del Concello, que dirige la edila socialista Montserrat Vázquez Miñones, en colaboración con la Secretaría Xeral de Emigración, llevan a cabo un trabajo meritorio de acogida a los extracomunitarios, con cursos en el centro social. Aunque el programa es amplio, han comenzado con uno de español, con horarios adaptados a sus necesidades. Y ahí tenemos a algunos de sus protagonistas: la rumana Andrea, el senegalés Alaji, el argelino Miloud, la senegalesa Bintou, la brasileña Andrea y la china Xiofang. En el momento de la foto faltaba la brasileña Patricia. Otra vez será.
También en Londres
2No hace muchos días que les hablamos del trabajo que José Matteos presentó en Cibeles con elementos de encaje de Camariñas. Pues bien, el pasado fin de semana llevó la misma colección a Londres, que también tuvo su semana de la moda. Las mismas colecciones, con diseños, en algunos casos (véase la foto) impactantes.
Fiesta
3La Festa da Pataca de Coristanco tuvo muchos protagonistas. Dos de ellos, los sacerdotes: el titular, Manuel Pena, y el carballés Daniel Pérez Espasandín.
En Caión
4Ángel Mario Veiga, de 53 años, es todo un experto en la pesca deportiva. La docena de muxes contabilizados en el puerto de Caión en la mañana de miércoles así lo corroboran. Este larachés es muy conocido entre sus vecinos por su afición por esta arte deportiva. Numerosos amigos le pidieron que dejase de pescar para no «esquilmar» el puerto. A Veiga le gusta este pescado al horno y dice que los mújeles no tienen nada que ver con los que habitan en el puerto coruñés. Según él, los de Caión sí son comestibles y sabrosos.