En algunas cofradías hay más de 100 personas anotadas
31 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La obligación de tener el curso de formación básica para poder enrolarse disparó en su momento la demanda de clases para obtener la certificación. Hace un año, todos los marineros en activo consiguieron el título que les permitía seguir trabajando, pero las peticiones han vuelto a dispararse.
En algunas cofradías, como es el caso de la de Malpica, la lista está compuesta por más de 100 personas. Muchos de los nombres corresponden a mujeres o a jóvenes estudiantes que aprovechan el verano para hacerse con un permiso que pueden utilizar o no. Muchas veces no tienen intención de enrolarse, sino de lograr puntos si surge una plaza de mariscador. A esta demanda considerada normal en puertos como Fisterra o Camariñas se ha sumado en este último año un nuevo perfil. Se trata de hombres de entre 40 y 50 años que están en paro y que buscan una salida laboral.
Casi todos trabajaron en el mar en algún momento de su vida, pero lo dejaron por un puesto más rentable en tierra, en la construcción fundamentalmente.
En el caso camariñán suele tratarse de gente que ha regresado de Canarias con el paro bajo el brazo, en tanto que en Fisterra, Malpica o Corcubión hay más variedad y muchas personas proceden de la hostelería.
Fechas
Las listas se han ido alargando también porque hace ya nueve meses que no se convocan estos cursos, que eran anuales. En Fisterra, Corcubión y Muxía ya se han señalado las fechas para el inicio de las clases, a partir de septiembre, pero no podrán acudir todos los anotados, aunque el difícil saber cuantos hay en total porque suelen apuntarse en varias cofradías. En Fisterra, donde hay 60 personas, tienen gente de Muros, Muxía y A Pobra, entre otros lugares.