18 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Orivan parece estar detrás de los bidones de pintura vertidos en un paraje de Carballo. El Concello (o sea todos los ciudadanos vía impuestos) tiene que gastarse la friolera de 15.000 euros en retirar los restos de los productos químicos. Una gestión eficaz del Seprona permitió dar con los presuntos culpables de un agresión clara al medio ambiente que no parece fruto de un mero descuido.