Son muchos los que piensan que José Manuel Gómez es el presidente de la peña Royal de Caión. No es raro que lo piensen, porque lleva casi toda su vida vinculada a ella. Prácticamente desde niño, porque se fundó en 1963. En realidad, es el relaciones públicas, porque la agrupación la integran un grupo de diez directivos, más otros tantos amigos, de Caión y de otras zonas del municipio.
Entre todos, dinamizan la vida de la localidad durante el verano, con las fiestas de la sardina, del mejillón o del veraneante. Y, sobre todo, con el fútbol playa, con el que ya llevan 27 años. No hay que olvidar la célebre Romaría dos Milagres, que organizan desde hace 17 años. Así que la vida cultural y festiva de este pueblo, la salida al mar de A Laracha, entre Arteixo y Caballo, no se entendería sin el trabajo de la Asociación Cultural e Deportiva Peña Royal. Curioso nombre. «O de Royal vén do famoso flan. Agora hai moitas marcas, pero daquela era a que tiñamos. O grupo naceu nun ultramarinos que hai case ao lado da igrexa, onde comeza o paseo, primeiro para un equipo de fútbol, e despois foi quedando, ata hoxe». Ya le queda poco para las bodas de oro.
En el 77 empezaron las competiciones de fútbol sala. Fueron célebres las de veraneantes contra los vecinos de la localidad, pero también competiciones de rivalidad contra equipos de Carballo. La Royal es ya un elemento inherente a la vida social (y real) de Caión. Y para el Concello solo tiene palabras de agradecimiento, por el apoyo que les prestan.
José Manuel, soltero, funcionario, reside en A Coruña, donde trabaja, buena parte del año, pero el verano al completo no lo perdona en Caión. Aquí nació y se crió. Y le gusta. Razona que a ver a quién no le gusta el lugar en el que vino al mundo, pero cree que en este caso existen motivos de sobra para admirar a «un pobo moi bonito».
Escoge, para el rincón, uno de los extremos de la playa de As Salseiras, a la que está muy vinculado, por ser «plaieiro» y por los 27 años en el fútbol sala.
Tiene una edad que ya le permite ver los cambios producidos durante décadas y comparar. «Caión era sobre todo un pobo mariñeiro. Había unha rúa na que todas as casas tiñan galerías. Era algo que se tiña que conservar, pero o mariñeiro non podría afrontar os gastos da restauración, así que urbanisticamente perdeuse». También se perdió, dice, la esencia de otra época: «A miña xuventude non a cambio pola dos chavales de agora, que teñen todo o que queren, e nós nada, pero era outra vida, con menos egoísmo, con amigos que eran amigos, chavales que ían ao mar aos 11 ou 12 anos, e a primeira medida da pesca repartíana, era todo máis solidario».
Con todo, cree que el pueblo sigue teniendo muchas virtudes: «Caión é un pobo que engancha moito, onde se está moi a gusto, pódese pasear, os veraneantes deixan os nenos fóra e hai seguridade total». Gómez recuerda que siempre hubo turismo, pero cree que la escasez de infraestructuras puede limita el crecimiento de este sector.
José Manuel Gómez Raposo
56 años
Funcionario del Estado
Uno de los extremos de la playa de As Salseiras, en Caión