El programa de V Televisión recorrerá sus secretos mañana a las once
29 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.El programa de V Televisión De Bares sigue de ruta por Galicia desgranando los secretos de los locales de hostelería con historia propia de las cuatro provincias. Mañana, a las once, se emite la octava entrega y, una vez más, la Costa da Morte estará representada en la pantalla.
En esta ocasión, De Bares recala en el que podría considerarse el decano de los restaurantes de la Costa da Morte, el Lestón, de Sardiñeiro. Lleva dando comidas desde 1917, algo que muy pocos establecimientos gallegos pueden decir. Dentro de seis años cumplirá un siglo de andadura y en V Televisión pasarán por su larga historia.
El Lestón no estará solo en la pantalla. Irá acompañado por otros tres locales emblemáticos: el bar Liló, de Verín; el Café del Centro, de Lugo, y el bar Troya, de O Rosal.
De Bares se detiene en aquellos establecimientos con historia, con alma, lugares donde además de la carta hay vivencias y experiencias escondidas entre los muros. En la comarca ya pasó por el Tira do Cordel, de Fisterra, por el pub La Gavilla, de Corcubión, y por el bodegón O?Pescador, en Carballo.
Ahora es el turno del restaurante de la familia Lestón. Si sus muros hablaran podrían explicar a quien los oyese la historia completa de una comarca, desde la época de los caminos de tierra al surgimiento del turismo y al desarrollo contemporáneo.
El local que hoy dirige Alberto Castro se gestó con dinero de la emigración a principios del siglo pasado. Manuel Marcote Lestón regresó de Argentina para abrir las puertas de la casa de comidas con su esposa, María Suárez.
El local tenía entonces una tienda de ultramarinos, como tantos otros en Galicia. María cocinaba unas famosas tortillas de patata y unos calamares en su tinta que todavía hoy, 94 años después, siguen en la carta. Allí empezó a servirse longueirón, años después, antes de que ese producto se hiciera popular. Allí se atendía a los marineros antes de que muchos mariscos fueran considerados manjares.
La casa de comidas empezó siendo un local muy familiar. Si no había mesas, los comensales se sentaban en las de la cocina.
Eso, claro, pasó a la historia. La tienda de ultramarinos desapareció en los años 60, la cocina se amplió y cambió de sitio, como aumentó también el comedor, con capacidad hoy para acoger a 90 personas.
La segunda y tercera generaciones de la familia siguen allí atendiendo hoy con su trato amable y su saber hacer. Ana Suárez Insua, Amparo Marcote, Alberto Castro y su hijo del mismo nombre. Otro de los hijos, Julio, educado también en el establecimiento familiar, es hoy director del Hostal de los Reyes Católicos.
Un Faro Nerio
El local es más que un restaurante, es una institución. De hecho, el sábado pasado la asociación Neria reconoció su trayectoria con la entrega de un Faro Nerio, un premio con el que la entidad reconoce el trabajo de quienes luchan por el desarrollo de la comarca. El galardón lo recogió en Muxía Alberto Castro, quien recordó a sus bisabuelos, que no solo montaron el restaurante, sino que, dijo, supieron transmitir unos valores que la familia conserva. Citó también a su abuelo Herminio, que supo meterles la profesión en el cuerpo.
Son miles las personas que a lo largo de los años han pasado por sus mesas. De los primeros turistas de los años 60 todavía los hay que vuelven a Sardiñeiro cada verano y no cambian su cita gastronómica. Algo tendrá el Lestón cuando tanto se le quiere. Sus secretos, mañana en De Bares.