La realidad de Oriber duró muy poco tiempo. Los intentos de funcionar como un único colectivo no fueron mas allá de junio. A partir de ese momento, los responsables de Coreber dieron por perdida la batalla y se inició la separación de hecho, aunque el proceso físico no culminó hasta enero y el administrativo seguirá hasta julio.
Coreber ya procede de la unión de tres cooperativas de Bergantiños y desde siempre ha estado interesada en crecer. Hace ya diez años que mantiene contactos con la entidad de Ordes para la fusión. También lo intentó con otras agrupaciones de Frades y de Melide con la intención de constituir una gran asociación de ámbito gallego.
Las conversaciones solo fructificaron con Ordes y a pesar del tiempo que se empleó en la fusión no hubo en suficiente entendimiento, aunque fuentes de Coreber señalaron que siguen con las mismas ideas.