Carballo recupera una pieza de museo

La Voz

CARBALLO

El Museo de Bergantiños ampliará en breve su patrimonio etnográfico, cultural e histórico con una nueva pieza directamente vinculada a la historia del Concello de Carballo. El reloj del edificio diseñado a principios del siglo pasado por el arquitecto Julio Galán Carvajal ha sido recuperado del almacén municipal en el que permanecía desde la demolición de la antigua casa consistorial, el 6 de junio de 1974, para que vuelva a ocupar el lugar destacado que nunca debió perder. Las piezas que lo formaban, incluidas las cuatro esferas -correspondientes a cada una de las caras del cubo que coronaba el edificio- volverán a ensamblarse para presidir una de las salas de la antigua cárcel carballesa, en la que también se expondrá una fotografía del viejo ayuntamiento con el reloj. Todavía son miles los carballeses que recuerdan el edificio de Julio Galán, aunque su historia tal vez sea menos conocida. El historiador local Xan Fraga la recuerda en su Crónicas de Carballo I. «No ano 1901, o Concello, presidido por Pedro González Flórez, que estaba situado nun edificio de alugueiro na rúa do Fomento, propiedade dos herdeiros de Elena Álvarez Pardiñas Mourín, decide que sería mellor construír unha nova casa de propiedade municipal e non seguir pagando un alugueiro. Foi así como no ano seguinte, sendo alcalde Manuel Varela Loureiro, encárgaselle o proxecto ao arquitecto Xulio Galán». Problemas posteriores con los contratistas demoraron el inicio de las obras hasta 1907, cuando era alcalde Guillermo Castro Villamizar. Los trabajos se prolongaron durante siete años, y la recepción del edificio se formalizó el 27 de septiembre de 1913. La casa consistorial de Carballo, no obstante, fue un proyecto inacabado, ya que estaba previsto un segundo cuerpo, para ampliaciones futuras, que no llegó a materializarse. También se incluía la instalación de un reloj en la torre, pero no pudo colocarse hasta finales de 1943, coincidiendo con una serie de reformas que costaron 22.000 pesetas. Una de las particularidades del mecanismo que podrá verse a partir de ahora en el museo de Bergantiños es que marcaba los cuartos de hora a dos golpes. Desde 1944, el relojero oficial del Concello de Carballo fue Manuel Penedo Gómez, por 1.000 pesetas al año, según relata Xan Fraga.