Los vehículos inservibles o accidentados pueblan las calles y las cunetas de la zona sin que nadie se ocupe de ellos a tiempo
14 ene 2011 . Actualizado a las 12:39 h.Los motivos son varios: accidentes, averías, dejadez, falta de recursos,... pero el resultado siempre es el mismo: vehículos en diferentes estados de conservación que ocupan un espacio en la vía pública sin que nadie se ocupe de ellos.
El abandono de coches, que prolifera por toda la comarca, tiene modalidades muy distintas y algunas de ellas en auge. La más de moda, según han podido comprobar estos últimos días los trabajadores de emergencias de Carballo es la de los siniestros con daños en los que los implicados se desvanecen sin dejar rastro.
El martes se produjo un caso significativo en la AC-552, a la altura del desguace A Galleguiña. Cuando los miembros de Protección Civil y los guardias llegaron al lugar, solo unos minutos después de que se produjese el siniestro, los ocupantes del Hyundai Coupé que derribó un poste habían desaparecido y la documentación del vehículo se fue con ellos. No era la primera vez que les ocurría, porque hace dos semanas fueron a Sofán para buscar a los viajeros que supuestamente habían caído por un terraplén y en lugar de las personas y el coche encontraron un quitamiedos destrozado del que, hasta el momento, no se ha hecho cargo nadie.
Las causas de esta clase de abandonos, que suelen durar unas horas, es fundamentalmente el intento de evadir el pago de los destrozos por parte de sus responsables. El otro motivo principal, según fuentes de la Guardia Civil, tiene relación con las sanciones por alcoholemia. El conductor, consciente de que va a dar positivo en la prueba de alcoholemia, opta por irse del escenario. En caso de que los agentes no lo localicen a tiempo, evita la multa correspondiente y, además, si tiene el coche asegurado a todo riesgo, consigue que la compañía le pague los destrozos.
Meses o incluso años
La mayoría de los vehículos que pasan meses o incluso años abandonados en la vía pública, quedan ahí porque están averiados y a sus dueños o bien no les sirven o no disponen de los recursos para repararlos. Darlos de baja tiene un precio, porque es obligatorio llevar a cabo una descontaminación de las piezas y un tratamiento correcto de los residuos, y no todo el mundo quiere pagarlo.
Sin embargo, los supuestos por los que los vehículos quedan en la calle son muy variopintos. Hace solo unas semanas, la Guardia Civil de Carballo, localizó un Mini en aparente buen uso aparcado junto a la caseta de información turística de Coristanco.
Después de realizar las gestiones oportunas, los agentes descubrieron que estaba reclamado desde hacía tiempo por un juzgado de Navarra, aparentemente debido a un problema de reparto de bienes entre sus legítimos propietarios.