Los ayuntamientos corren con los gastos del entierro de personas sin recursos económicos y que no tienen familia, como hizo ayer el Concello de Malpica
13 ene 2011 . Actualizado a las 02:00 h.¿Quién se hace cargo de los gastos del entierro de un fallecido que no tiene ni patrimonio ni familia? Anteayer, sobre las nueve menos cuarto de la noche, murió en Seaia (Malpica) la mujer, I.?C.?G., de 48 años de edad. Se trata de una persona que venía arrastrando numerosos problemas de salud, carecía de ingresos y no se le conocía familiar alguno.
En estos casos, como el ocurrido en Malpica, son los propios concellos los responsables de las gestiones del sepelio: desde el traslado al tanatorio, hasta la cesión del nicho donde van a ser enterrado el fallecido, pasando por los costes de incineración o del hogar funerario donde queda expuesto el féretro. El importe medio de la minuta se mueve entre los 1.800 y 2.000 euros, aunque en algunos casos la cuantía puede llegar a los 3.000 euros.
Para hacer frente a este desembolso, los ayuntamientos incluyen en sus presupuestos una partida económica, denominada Fondo de Emergencia Social, que sirve para hacer frente a estas y otras contingencias. Son los departamentos de servicios sociales los encargados de dar luz verde al pago de las facturas. Las cuantías varían en función de las necesidades de cada concello y de la cifra de personas sin recursos censadas. Por ejemplo, en Cabana el presupuesto ronda los 1.800 euros, y en A Laracha supera los 10.000.
Este dinero no solo sirve para hacer frente a los costes del entierro, sino también en ayudar a vecinos que carecen de ingresos y tienen que hacer frente al pago de la luz, el agua, el alquiler de la vivienda, o simplemente no tienen para hacer frente a un cesta de la compra mínima o escolarizar a los niños.
Pero además, los concellos son los responsables últimos de buscar el nicho y de pagar la sepultura. Desde hace años, los camposantos de titularidad municipal o parroquial (propiedad del arzobispado) tienen la obligación de reservar uno o dos panteones, como mínimo, para este fin.
Entierro en Mens
En el caso de la mujer fallecida en Malpica, el gobierno local tuvo que habilitar una partida y pagar los costes del entierro. El alcalde, José Ramón Varela Rey, ya habló con Eliseo Varela, cura de Buño, y el entierro será hoy a las 10.30 horas en el cementerio de San Nicolás de Barizo-Mens.
Aun así, los ayuntamientos quieren cubrirse las espaldas en caso de que, o bien el fallecido tenga alguna propiedad de la que no se hubiese constancia en un primer momento, o bien apareciesen posibles herederos. En ambas casos, los concellos ejecutan una orden judicial para que se les abone los gastos derivados del sepelio.
En lugares como Fisterra, el lugar reservado para este tipo de enterramientos es una parcela. En la tierra, no en nicho. En Corcubión, la necesidad de tumbas es tan acuciante que no solo hubo que aprovechar nichos municipales para casos de necesidad, sino también para familias con posibles, pero sin panteones. En Dumbría hay un panteón reservado en el cementerio municipal de Olveira y habrá otro en el de la capital municipal, el de los colores, pero aún no está acabado.
En Zas no hay cementerios municipales, así que este tipo de incidencias (muy pocas) se solucionan atendiendo a la vecindad de cada parroquia. Y, a veces, desde los servicios sociales gestionan con antelación un seguro para la persona necesitada, algo que también ocurre en otros municipios de la zona.
En Camariñas quedan «seis ou sete» nichos libres en la necrópolis municipal para estas emergencias. Había más, pero ha habido que hacer uso de ellos. En Muxía, lo mismo. La reserva del Concello existe, al menos, en Moraime, donde en su momento se enterró a un náufrago que no reclamaba nadie, y los gastos los pagó el Concello. En Cee hace mucho que no ocurren casos de este tipo. En algunas parroquias, como Ameixenda, la cultura de pagar a la funeraria está tan extendida, incluso entre los que tienen pocos medios, como el abono del recibo de la luz, según destacaba ayer una vecina.
En el municipio de Carballo, por su parte, también hay reserva de nichos para los casos de mayor necesidad.