Las empleadas que han sufrido los robos han temido por su integridad

La Voz

CARBALLO

Para los empresarios carballeses que han sufrido los robos lo más preocupante es el miedo que muestran las empleadas a quedarse solas en los comercios. Las dependientas que estaban en las tiendas en el momento en que se produjeron los robos reconocen que durante los mismos temieron por su integridad física, sobre todo con el precedente de la violación que hubo en una tienda de la calle Fomento de Carballo.

Hasta el momento, a Guillamet y a González solo se le atribuye, a efectos jurídicos, el robo de la tienda Teirón del miércoles, por el que fueron puestos en libertad el jueves. En el resto de los casos, la cuantía de lo sustraído no supera el límite de la falta y la única consecuencia para ellos o para cualquier otro que sea encontrado culpable de los hechos, nunca irá más allá de la sanción económica.

Impotentes

Los propios policías reconocen que se sienten impotentes para cortar el problema y los afectados ya están pensando en organizarse para, de forma conjunta, buscar una solución que, al menos, les permita trabajar con tranquilidad.

Las fuerzas del orden les han asegurado que los presuntos ladrones no son violentos, pero ambos, según les han dicho los agentes, son consumidores de sustancias estupefacientes, por lo que entre los empresarios hay preocupación.

La cuestión es que son muchas las dependientas que son remisas a quedarse solas en los comercios, sobre todo a partir de las seis de la tarde, cuando oscurece.