Desde pequeñita vio coser a su madre, a su abuela y a sus tías. «Eran costureiras, pero eu soñaba coa pasarela, coas colección de moda, cos desfiles que poñían na televisión», comenta con humildad Noelia Pose Antelo , de 26 años. La joven, que ha heredado de las mujeres de su casa la habilidad con la aguja y que tiene un gran ojo para la moda, acaba de iniciar una gran aventura. Ayer, con la ayuda de su novio, cargó el Megane de trajes y maniquíes y salió de su Vimianzo natal con dirección al Salón Internacional de Moda de Madrid (SIMM), donde por primera vez expondrá su colección en un stand de la denominada zona Ego, la dedicada a jóvenes diseñadores (habrá un total de 14, procedentes de toda España) y donde, seguro, cosechará un gran éxito.
Noelia, que estudió en la escuela Maestro Mateo de Santiago, ganó el pasado 24 de junio en el teatro Rosalía de Castro de A Coruña el primer premio de la pasarela Torre de Hércules, a la que acudió con las primeras prendas que diseñó. «Gostaríame ter a miña propia marca, pero é moi difícil. Case un suicidio. O mellor sería buscar unha empresa na que traballar para formarse», reflexiona la joven, natural de la parroquia de Berdoias, a solo unas horas de debutar en la capital de España donde expondrá sus creaciones desde mañana hasta el sábado. «Estou con moitos nervos», asegura sincera. Ahí tienen a esta hija y nieta de costureras que quiere ganarse la vida como diseñadora. Seguro que su madre, Amparo Antelo Pazos , y su abuela, Carmen Pazos Canosa , están tan nerviosas como ella, pero seguras de que su niña va a cosechar un gran éxito. Puede llegar muy lejos.
No son exactamente los mismos nervios, pero se le parecen mucho. Son los que sintieron el domingo los seis pequeños que recibieron su primera comunión en la iglesia parroquial de Cesullas (Cabana).
No hay más que echarle un vistazo a la fotografía para comprobar que los seis iban guapísimos. Súper elegantes. Algunos trajes, eso sí, acabaron un poco perjudicados después de la fiesta que tras la misa disfrutaron con sus familiares y amigos, pero eso es algo normal. El párroco, Francisco Domínguez Lobelos , fue el encargado de recibirlos y de oficiar la misa, en la que los niños estuvieron más atentos que nunca y tan formales que a más de uno le costó reconocer a sus niños. Se portaron como auténticos angelitos, tal y como la ocasión lo requería. Claudia Taboada Cousillas , Kendra Varela Figueiras , Cristina Álvarez Mourín , Sandro Soto Costa , Iván Mira Varela y Daniel Rodríguez Rodríguez fueron los protagonistas de una jornada en la que, además, Cristina demostró sus cualidades musicales, ya que ella se encargó de tocar el órgano de la iglesia.
Las felicitaciones se oyeron ayer en varias ocasiones en el Concello de Carballo. La afortunada: Maricarmen Vila Blanco , secretaria del teniente de alcalde, José Antonio Viña Patiño . Le tocó trabajar el día de su cumpleaños, pero recibió mucho cariño. Un gran regalo. Desde aquí, también, muchas felicidades. ¿Cuántos cumplió? Pocos, muy pocos.