La urbanización del polígono de O Allo pone fin a un proceso que comenzó hace 18 años

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La urbanización del área industrial de O Allo, situada en la parroquia del mismo nombre, en Zas, será una realidad en unos seis meses. Quedará así completada la regularización de una zona económica de gran importancia comarcal (casi veinte naves y empresas, cerca de 150 puestos de trabajo sobre 62.000 metros cuadrados) tras 18 años desde el asentamiento de la primera industria. Prácticamente desde el principio, los propietarios abogaron por legalizar las instalaciones, que fueron creciendo por la vía de hecho, pero las soluciones no llegaban. Y eso impedía las operaciones más básicas, desde una hipoteca hasta un aval o el crecimiento del negocio, limitado además por las proximidades del río Grande, por un lado, y el perímetro de protección de las Torres do Allo, por otro. A favor, su situación estratégica, al lado de la AC-552, en una época en la que prácticamente no había polígonos industriales en la Costa da Morte. Este problema aún afecta a cerca de 300 naves en la Costa da Morte, que se verán beneficiadas por la nueva Lei do Solo si cumplen determinados requisitos. Pero en el área de O Allo hace tiempo que quedó resuelto sobre el papel. Fue hace tres años, con la aprobación del PXOM, el primero de Soneira y Fisterra, que daba validez a las naves ya instaladas. No obstante, quedaba pendiente la condición necesaria de urbanizar todo el entorno, que es lo que ahora completa el Concello de Zas, aunque no sin tiempo: han sido necesarias muchas reuniones con todos los propietarios de los terrenos para cerrar las cesiones obligatorias públicas (en una de ellas se instalará la ITV) y las firmas en el Registro de la Propiedad, además de los acuerdos para realizar las obras, entre otros requisitos. Por unas y otras razones, los trabajos se han retrasado tanto. La junta de gobierno local de Zas aprobó, en su reunión del miércoles, el proyecto de urbanización, por un total de 1.151.101 euros. Casi la mitad de esta cifra corresponde a la aportación del Ministerio de Industria, dentro del plan de reindustrialización del año pasado, y el resto corresponde a las contribuciones de los propietarios. A finales de septiembre, las obras deberán estar adjudicadas, según informó el alcalde, Manuel Muíño. El pliego saldrá en breve y no es necesario que reciba el visto bueno del pleno, basta el de la junta de gobierno. El plazo máximo de ejecución de las obras es de medio año. Para el regidor, se trata de un «avance moi importante», que consolida un proceso que recibió el espaldarazo definitivo con el PXOM. Justo al lado de este área hay otra pendiente de desarrollo, de la que se encargarán los propietarios. Y justo al otro lado de ambas, en el sentido contrario de la carretera, se construirá el polígono industrial. Pero, en las actuales condiciones económicas, esto aún parece muy lejano.