La fe por una gran chourizada

Bryan Fernández CARBALLO/LA VOZ.

CARBALLO

Los vimianceses de Cereixo celebraron ayer con una cita gastronómica la primera jornada de sus fiestas del Apóstol

24 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Un delicioso olor guiaba ayer por la tarde a los vecinos hasta el carballo centenario situado en la plaza de Cereixo (Vimianzo), junto a la iglesia parroquial, en donde otro año más, las tradicionales fiestas de Santiago comenzaban con una sabrosa chourizada. A lo largo de la noche participaron decenas de residentes, que tan solo tuvieron que abonar cinco euros para degustar cuanto alimento y bebida quisieron. Los gaiteiros de Os panchos do Jolfendro, la orquesta Súper T y el dúo Rosan se encargaron luego de ayudar a quemar alguna que otra caloría, haciendo mover el esqueleto de todos los asistentes hasta bien entrada la madrugada.

A las siete de la tarde, más de una veintena de vecinos se afanaban en que cada uno de los trescientos kilos de chorizos tuvieran su sitio en las parrillas para que, luego, se pudieran abrir hueco entre los paladares de los exquisitos comensales. «Esperamos que, como o ano pasado, veñan unhas seiscentas personas», explicaban Fernando Arén y Roberto Márquez, miembros de la comisión de fiestas. «Supoñemos que moitos repetirán», comentaban, tras asegurar que, aunque se organizó en apenas quince días, la receta secreta que elaboran todos los años María Méndez y Cruz Bértolo, del lugar de Tufións, «deixou moi contento a todo o mundo» en la última edición. A media tarde, los chorizos daban ya buena fe del bocado que hincaban los vecinos a la tradición.

«A xente da parroquia é de bo dente e gústalle moito o baile e a festa, así que estaremos por aquí ata ben tarde», concluyeron.