La cita anual en el Campo da Areosa, en la que se repartirán más de 1.600 kilos?de carne, se ha consolidado como una de las principales de la Costa da Morte
17 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Comenzó siendo poco más que una reunión de amigos. Una cita anual para bajar a los caballos del monte y raparlos y, ya puestos, pasar un buen rato con los colegas. Pero lo que empezó como una jornada de trabajo se ha convertido, doce años después, en una fiesta por todo lo alto que dura tres días. La Rapa das Bestas de Vimianzo, que mañana celebra su día grande, se ha consolidado como una de las citas más importantes del verano de la Costa da Morte. Sus organizadores, los socios de la asociación cabalar Monte Faro, lo saben; por eso no escatiman ni tiempo ni dinero (este año más de 25.000 euros) para que todo salga a pedir de boca. Y nunca mejor dicho.
Ayer mismo medio centenar de personas comenzaban los festejos mientras se afanaban en el Campo de Areosa en limpiar y adobar los más de 1.600 kilos de carne que mañana servirán a la hora de comer. Predominará la de potro (950 kilos) procedente de 10 hermosos ejemplares. «Este ano eran moi grandes. Estaban moi ben coidados», confirmaba el presidente de la asociación Monte Faro, José Luis Blanco Rodríguez. Y hoy, a primera hora de la mañana, otro equipo de voluntarios cogerá el cuchillo para pelar 35 kilos de patatas que acompañarán al plato principal, mientras que otro grupo sube al Monte Faro a por las bestas que mañana entrarán en el curro. «Son tres días de moito traballo. En realidade catro, porque o luns iremos a limpalo todo», explicaba Blanco.
Hoy toca bajar a las bestias y, ya por la tarde, tras el paseo a caballo por Vimianzo, degustar chorizos al vino, que serán gratis para todos aquellos que se acerquen hasta el Campo da Areosa. La música del grupo Libertad comenzará a sonar a las diez y media de la noche y mañana, casi sin haber dormido, lo más duro. Para los socios de Monte Faro y para las bestias, que serán bajadas al curro, en el que por la tarde entrarán unos 30 mozos, sobre las diez de la mañana.
Miles de comensales
Al mediodía, más de 150 personas se encargarán de controlar las 21 cazuelas en las que prepararán la carne que degustarán más de 1.800 personas. «Non quedará nada», augura Blanco Rodríguez, consciente de que en los últimos doce años la Rapa das Bestas de Vimianzo se ha convertido en una fiesta multitudinaria. No en vano han pasado de los escasos 300 kilos de carne de las primeras ediciones a los más de 1.600 que servirán este año mientras suena la música del grupo de gaiteiros y pandereteiras Truvisquiña.
A las seis comenzará la rapa y será entonces cuando el Campo da Areosa acoja las espectaculares escenas que han cautivado a miles de personas de toda Galicia. El fin de fiesta lo pondrá el grupo Casino Sevilla, que con música sellará tres intensas jornadas de trabajo. Tres días de fiesta que comenzaron siendo, hace doce años, poco más que una reunión de amigos.