11 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.
El Camiño de Fisterra es cultura y ocio, pero también es fuente de vida económica. En los últimos años han surgido numerosos establecimientos públicos y privados para dar atención a los peregrinos. Es como una marea humana desplazándose hacia el fin, una corriente que no cesa y que cada vez se hace más fuerte. La Costa da Morte y sus concellos deben saber gestionarla.