Puede que estén más cerca de hacerse realidad, pero algunas de las viejas demandas de Coristanco siguen aún sin haberse materializado y continúan condicionando el futuro de la localidad. Así ocurre con el polígono, la escuela infantil, la reforma de la travesía de San Roque, o incluso, el nuevo centro de salud de Agualada, cuyas obras acumulan ya un importante retraso. Tampoco los problemas de saneamiento y vertidos han recibido una solución satisfactoria, e incluso los sucesos presuntamente protagonizados por un par de funcionarios han contribuido a enrarecer aún más el clima de la Casa do Concello, convulsa ya por las diferencias casi insalvables entre el gobierno y la oposición. La llegada del centro comercial Carrefour demostró que el municipio tiene potencial y una buena situación geográfica para asegurar su futuro, pero aprovecharlo o no puede depender de no admitir más demoras.