Un grupo de jóvenes de Muxía colocan troncos de árboles en la pista de Ponte Constante durante una fiesta de cumpleaños
27 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Los actos vandálicos, asociados a las juergas nocturnas de los jóvenes de la Costa da Morte, siguen sorprendiendo a propios y extraños. Cuando ya parecía que estaba todo inventado en esta práctica de escaso civismo, en Muxía le han dado otra vuelta de tuerca.
Un grupo de jóvenes, con el pretexto de celebrar un cumpleaños, se reunieron en el área recreativa de Ponte Constante. Prepararon la fiesta con todo lujo de detalles. Incluso llegaron a instalar dos carpas provisionales para resguardarse de las inclemencias meteorológicas, pero, desgraciadamente, no emplearon la misma pericia a la hora de dejar el paraje natural tal cual lo encontraron. Según comentó un policía local, aunque recogieron, en parte, los vasos y demás desperdicios, acabaron la noche con una serie de acciones, a las que solo se les puede llamar vandalismo.
El domingo por la mañana, la zona apareció con un hito kilométrico de la carretera DP-2303 derribado y con una de las piedras preparadas como asador por los suelos. Parecía que los jóvenes ya habían completado su nómina de destrozos, pero la cosa fue a más.
Unos vecinos que circulaban por el lugar, dieron aviso a la policía, porque varios troncos le impedían el paso por una pista forestal cercana. Cuando los agentes acudieron al lugar, descubrieron dos eucaliptos, troceados con una motosierra, y abandonados en mitad del camino.
Según descubrieron los policías, en averiguaciones posteriores, resulta que uno de los jóvenes acostumbra a transportar la sierra mecánica en su vehículo, aunque la Guardia Civil ya lo advirtió en alguna ocasión de que estaba prohibido.
Al final, lo que debería haber sido una fiesta para recordar, acabó convertido en un compendio de trastornos para los vecinos y de daños en el patrimonio de todos.