Las fuertes granizadas tiñeron de blanco la comarca y causaron algunos problemas de tráfico
CARBALLO
Muchos de los automovilistas que ayer recorrieron alguna de las carreteras de la Costa da Morte se vieron sorprendidos por un auténtico bombardeo de piedras de hielo. Las fuertes granizadas se sintieron en toda la comarca y en algunos casos provocaron diversos problemas de tráfico, ya que hubo conductores que optaron por reducir la velocidad e incluso parar su viaje hasta que escampó. Las fuertes ráfagas de viento, que en la zona de Vimianzo llegaron a superar los 100 kilómetros por hora y en la estación meteorológica de Coristanco alcanzaron los 80, tampoco ayudaron a los que ayer utilizaron el coche. Los más perjudicados fueron los dos conductores que sufrieron sendas salidas de vía. La primera de ellas se registró poco antes de las siete de la mañana en la AC-523, la carretera que une Culleredo con Meirama. El accidente se produjo justo en el desvío que lleva a A Laracha y el conductor, único ocupante del vehículo, tuvo que ser trasladado hasta el hospital de A Coruña, ya que, aunque no presentaba daños, se quejaba de un fuerte dolor de espalda. Vuelco en la autopista El segundo siniestro de la jornada, un vuelco lateral en el que se vio implicado un Opel Corsa, ocurrió minutos después de la una de la tarde en la AG-55, la autopista que comunica A Coruña con Carballo. El vehículo, que circulaba en dirección hacia la capital de Bergantiños se salió de la vía a un kilómetro de la entrada de Montecelo. Ninguno de sus dos ocupantes sufrió daños, pero los miembros del Grumir de Carballo tuvieron que señalizar y limpiar la zona para evitar que se produjesen más accidentes. Además de los siniestros, el temporal produjo puntuales problemas en el suministro eléctrico. En el lugar de Padreiro (Baíñas-Vimianzo), la tormenta eléctrica provocó importantes desperfectos en una vivienda unifamiliar, en la que fue necesario reponer parte de la instalación. Los mayores inconvenientes se registraron en el Concello de Laxe, donde la fuerte granizada que cayó al mediodía, no solo tiñó de blanco la localidad, sino que además dejó sin luz a gran parte de los vecinos, que estuvieron sin suministro eléctrico hasta pasadas las cuatro y veinte de la tarde.