El Calvo acabó con la racha de derrotas que arrastraba desde el mes de diciembre

CARBALLO

07 mar 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El Calvo Xiria rompió la racha de resultados negativos que venía arrastrando desde diciembre con una victoria por 26-28 ante el Lalín. Los locales tiraron el partido al dejarse llevar por las decisiones arbitrales, y no centrarse en su juego.

El choque comenzó con los de Lalín defendiendo bien y metidos en el encuentro. A pesar de que perdían algún balón, los de Alberto Miguélez fueron cogiendo margen respecto al Xiria, y en el minuto 19 Roberto Granja ya anotaba el 11-6. Marcos Rodríguez decidió pedir un tiempo muerto para cortar la sangría de goles de su equipo, y las consignas surtieron efecto. El BM Lalín se enredó con las decisiones de los colegiados, encontrándose con tres exclusiones seguidas y más que protestadas. El Xiria, que en ningún momento bajó los brazos, aprovechó que los rojinegros se descentraban y aflojaban la defensa para recortar diferencias, hasta irse al descanso con 15-13, y después de que Miguélez solicitase ya un receso.

Tras el descanso, el partido siguió los derroteros del final del primer tiempo. El BM Lalín estrelló dos de su contraataques contra el palo, y el Xiria aprovechó para igualar marcadores a los cinco minutos. Lejos de centrarse y mantener la calma, el Lalín se enredó más y más en el juego visitante y en las arbitrarias decisiones de los colegiados. Los de Carballo, con el marcador a favor, se fueron arriba, y comenzaron a tirar del partido frente a un Lalín que iba a rebufo y desnortado. La actuación arbitral continuaba cobrando protagonismo con decisiones medidas por distinto rasero, y que conllevaron incluso que subiera al marcador un gol fantasma de Josiño, con el que la pareja arbitral intentaba compensar decisiones anteriores. Mientras, el Xiria parecía encontrarse como pez en el agua, y se crecía por momentos en un partido deslavazado y con constantes parones.

La entrada de Martín en la recta final del encuentro parecía aportar al Lalín la dosis de tranquilidad que necesitaba, y los rojinegros, tras ir perdiendo por dos, llegaron a igualar hasta en tres ocasiones. Sin embargo, el flojo balance defensivo, sumado a pérdidas de balones puntuales y a los numerosos que estrellaron contra los palos, frustraron cualquier recuperación rojinegra, que cedía ante los de Carballo su cuarta derrota de la temporada.