El desnivel en algunos tramos de la acera es en la actualidad de 22 centímetros respecto?a su estado original
14 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de Ponteceso ha remitido a varios vecinos de la localidad la carta que a ellos les llegó firmada por el ingeniero de Caminos y Puertos que se encarga de averiguar qué ha provocado las enormes grietas aparecidas en numerosos edificios del centro del municipio. Se trata de un detallado informe referente, exclusivamente, a la travesía que transcurre paralela a la zona del Recheo, una calle en la que hay ubicada una carnicería y otros locales comerciales, justo enfrente de la obra a la que los vecinos afectados achacan todos sus males.
Según el ingeniero Sergio Bastianelli, su equipo constató que entre el mes de noviembre y el pasado 15 de enero se produjo un aumento de las grietas y del descenso de la acera, y en uno de los extremos de la zona, además, «presenta hundimientos recientes de mayor entidad». Por todo ello, aconseja a los propietarios de los locales situados en ese área (Banco Gallego, La Caixa, Santy Foto y Coutosegur) que apuntalen sus fachadas para evitar los riesgos de derrumbe.
Añade, además, que, en su opinión, «los descensos recientes de la acera no están relacionados con el tema que estamos estudiando -los efectos que la nueva promoción ha podido provocar en los edificios próximos- y se deben a un lavado del subsuelo a causa de la bajante de pluviales del tejado del edificio que se encuentra en la misma acera. Es decir, según los técnicos, es muy probable que debido al desnivel de la acera, que en la actualidad es de 22 centímetros respecto a su nivel original, se haya desencajado la acometida de la bajante a la arqueta y que esté vertiendo las aguas pluviales fuera de ésta. De hecho, añaden, «la arqueta también presenta hundimientos» debidos, probablemente, al mismo motivo.
Más estudios
Por todo ello, además de aconsejar el apuntalamiento de los locales afectados, el ingeniero estima necesario la realización de unas calicatas (exploración que se hace en el terreno para determinar la existencia de minerales o la composición del subsuelo) para comprobar si se están produciendo escapes o pérdidas de la arqueta de recogida de aguas pluviales del inmueble. Asimismo, propone delimitar provisionalmente la zona con vallas de protección.