Aunque dicen que la satisfacción personal es más que suficiente para premiar el trabajo bien hecho, lo cierto es que los reconocimientos públicos nunca vienen mal. Sobre todo en el mundo empresarial, que últimamente no nos da más que malas noticias. Por eso es una alegría que las compañías de la Costa da Morte lleguen a lo más alto. Es el caso de Automóviles Dilmolk, el concesionario oficial de Peugeot en Carballo, que ha sido elegido como uno de los mejores establecimientos europeos de la marca por la calidad de su servicio y atención al cliente. El gerente del concesionario, Camilo Díaz Molk , viajará el miércoles a París para participar en el Podium 2012. Peugeot Quality Awards , una ceremonia a la que también asistirán el presidente de PSA Peugeot-Citroën, Philippe Varin ; el director general de Automóviles Peugeot, Jean-Marc Gales , y el director general en España, Rafael Prieto . La empresa no solo recibe el reconocimiento de la marca, sino también de sus clientes, porque el año pasado registró uno de los niveles de venta más altos de toda España, muy por encima de la media. No es de extrañar que el concesionario carballés sea uno de los protagonistas de la reunión de París. El mérito es de la dirección, pero también del gran equipo de trabajadores que han formado y con los que los hermanos Camilo y Marcos Díaz Molk posan en esta página. Felicidades.
Felicidades también a la editorial Laiovento por su último libro, 55 mentiras sobre a lingua galega , un delicioso ensayo promovido por la Plataforma ProLingua y coordinado por Xosé Henrique Costas González , catedrático de la Universidad de Vigo. La semana pasada fue presentado de forma simultánea en 70 localidades de todo el mundo, entre ellas Carballo, Cerceda y Baio. En esta última participaron Ricardo Vigueret Gil , profesor de Historia en el instituto de Baio; Antonio Díaz Amor , profesor de Filosofía en el mismo centro, y la doctora Teresa Castro .
Y por todo lo alto, la que celebraron ayer los profesores y alumnos de la Escuela Oficial de Idiomas de Carballo. Se lo pasaron fenomenal en la primera edición de la Festa Francófona, en la que los profesores, como Raquel Cotelo y Sarah Dumesnil , dieron a conocer algunas de las costumbres de Francia, Suiza, Bélgica y Mónaco. Las más sabrosas, la raclette de queso (Suiza) y los bombones (Bélgica), llegaron de la mano de unos peculiares Astérix y Obélix (Francia) que también aportaron la poción mágica, a la que no pudieron resistirse ni las concejalas Belén Lendoiro y Mar Eirís . La diversión la puso Mónaco, con una ruleta repleta de premios.