Ojalá llegue un momento en el que no haya que celebrar los días internacionales. Ojalá, porque eso querrá decir que la reivindicación ya no es necesaria y que el problema ha desaparecido. Una de las jornadas que debería esfumarse es la de la lucha contra la violencia sexista. Las asociaciones y concellos de la Costa da Morte se volcaron el miércoles con la causa y recordaron con especial cariño a las mujeres de toda España que este año han sido asesinadas por sus parejas. En el caso de Cee, por ejemplo, no solo hubo una concentración, sino que además entregaron los premios de la segunda edición del concurso de carteles, que organizó la concejalía de Benestar Social, de la que se encarga la vicealcaldesa Amancia Trillo Lago. Ella, además, fue uno de los miembros del jurado, junto con Carmen Rodiño , Rocío Hermida y Concepción Millán .
El primer premio fue para Raquel Prieto Tomé , autora del eslogan «Malos + tratos= Malostratos». En segunda posición quedó Carlos Miguel Guatti Soto , que ideó la frase «O teu silencio, a túa condena», y el tercero fue para «Amor sen amor non é amor, é medo», de Ainhoa Conde Castro . La elección no fue fácil, porque la verdad es que hubo ideas muy originales y, sobre todo, impactantes. Nos alegramos por los ganadores, pero ojalá que el certamen de Cee no tenga que volver a repetirse, porque ello querría decir que tampoco es necesario acordarse del Día Internacional contra la Violencia Sexista, porque los malostratos no existirían. Ojalá.
Lo que no debe dejar de celebrarse son las jubilaciones de los compañeros. Una de las últimas ha sido la del profesor Alejandro Fernández Fernández , que después de de 17 años al pie del cañón en el colegio Nuestra Señora del Carmen de Fisterra, donde se ha ganado el afecto de sus alumnos y también del resto de los profesores. Para celebrar que a partir de ahora tiene más tiempo y libre y también sus bodas de oro como hermano de la congregación de la Sagrada Familia, que le ha llevado a trabajar en Madrid, Barcelona, Burgos, Valladolid y Ecuador, sus compañeros de Fisterra le prepararon una cena llena de sorpresas. Y muchos regalos.
Fueron, además, regalos muy útiles, porque a Alejandro le agasajaron con un precioso álbum en el que plasmaron distintos aspectos de su historia personal y laboral, un reloj con el que medir el tiempo libre del que ahora dispone, un teléfono móvil para que no pierda el contacto con todos aquellos que le quieren y le echarán de menos en el colegio fisterrán y un reproductor de música mp4 para que lo disfrute durante sus paseos por el monte do Cabo, a donde suele acudir a relajarse y al que ahora tendrá la suerte de ir en más ocasiones.
A los que todavía les queda mucha vida laboral por delante es a Antonio Alfeirán Regueira y a Juan Ramón Vila Vila , dos de los encargados de las oficinas municipales del Concello de Malpica, que además de compañeros son grandes amigos. Son el ejemplo de que el trabajo en buena compañía se lleva y se hace muchísimo mejor. Y en el caso malpicán se nota cuando uno llama por teléfono, porque al otro lado del hilo siempre hay un trato amable y cordial, y también el cara a cara, donde hacen gala del buen rollo que existe en las oficinas. Ellos son, además, los que conocen todos los entresijos del Ayuntamiento y no se les escapa nada de todo lo que se cuece en la Casa Consistorial. Un lujo.
El que también tiene la suerte de tener muy buenos amigos y grandes vecinos es el presidente del Seminario de Estudos Comarcais, Xosé María Lema Suárez , que acaba de ser nombrado personaje del año por parte de la asociación San Mamed de Bamiro, una entidad que dirige Loly Barreira Loureiro . Lema Suárez recibió su galardón durante la celebración del magosto anual de la asociación, una fiesta muy divertida en la que, además, presentaron el boletín de la parroquia. Seguro que al premiado le ha hecho especial ilusión, porque el reconocimiento, que suma a los que ha recibido en muchas otras ocasiones, llegó de sus propios vecinos, que han valorado su «incesante preocupación, dedicación y defensa del patrimonio de la Costa da Morte». El premio seguro que le ha encantado a Lema Suárez, pero es probable que disfrutase mucho más de la fiesta, en la que no solo hubo castañas, sino todo tipo de viandas. Una celebración entre amigos, eso, y no los trofeos, sí que es un gran premio.