Falta de acierto. Eso es lo que le faltó al Bergantiños el domingo en Abegondo para conseguir el triunfo ante el Fabril. Desde el primer momento el equipo salió muy metido en el partido, con un sistema 1-5-3-2. Sus dos delanteros tuvieron mucha movilidad, lo que dio al equipo la superioridad en el medio campo y facilitó la labor defensiva. En esta primera parte el equipo local apenas inquietó, salvo en la acción del gol, el único fallo defensivo visitante. En la segunda mitad, el Bergan salió con una variante táctica situando a Madrigal y Moreira como medios centros, con Iván Amor por delante y arriba Deus y Josito, las bandas para Borja y Yordi. Con esta disposición el equipo tuvo más posesión y el control del partido, obligando al Dépor B a replegarse y salir al contraataque. En definitiva, buen partido del Bergantiños, que de no ser por la falta de acierto en la zona de finalización, se habría traído los tres puntos para Carballo.