Los madrileños de SeXpare volvieron a cosechar risas en el Festival Internacional Outono de Teatro
20 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Quinta jornada de combinación en Carballo: otoño, noche y teatro. El FIOT ofreció el domingo una nueva entrega: la compañía madrileña SeXpeare volvió a la capital de Bergantiños con El título de este espectáculo no es mi madre, una obra alocada que dejó en las butacas -se volvieron a llenar- risas y aplausos.
Santiago Molero y Rulo Pardo, los dos intérpretes, fueron también los creadores de esta compañía, en 1995. Desde entonces, han escrito y dirigido 10 montajes e interpretado 8 de ellos. En esta ocasión, en el Pazo da Cultura, lo hicieron recreando el más allá, la vida después de la muerte (¿o la muerte después de la vida?). El título de este espectáculo no es mi madre es una comedia (sería difícil ponerle un encabezado), que alcanzó su momento más serio (y reflexivo), cuando la segadora (a ella le gusta que la llamen Paca) señala que cada vez se valora menos la vida, de ahí su campaña (con el icono Frigo Pie) para ser temida.
Los guiños al cine, a la cultura del musical (algunos de los temas fueron creados ex profeso), a la pequeña pantalla de audiencia, a los usos que del teléfono hacía Gila o a los nombres de Joaquín Luqui y Juan Pardo van en paralelo a la historia de Marco, el protagonista (Rulo Pardo), y a su camino de vuelta a la vida. Ese es el hilo conductor de esta obra que, incluso, quizás, se mete con ellos mismos (se introduce en el medio una escena en la que los directores, como voz en off, comentan los giros sin sentido de la producción). No se está tan bien, aunque sí «con colores muy chulos» (la iluminación es básica), en el más allá. Los juegos de palabras («Oh, mis ojos, oh, Mi-chelle») y la profesionalidad sobre el escenario (Santiago Molero es, sin ir más lejos, Cipri, en la exitosa serie Águila Roja) son las bazas que unen estos sketches que cuentan el proceso al revés: de la muerte a la vida. Quince años sobre los escenarios para conseguir que el público de Carballo se vuelva a reír con ellos, después de haberlo logrado ya, en el 2007, con For sale.