«Hai moitas cousas que pagar»

La Voz

CARBALLO

Carmen Antelo ocupa una posición estratégica, a pocos metros del cruce que enlaza la AC 552 con Santa Comba y Muros. En los domingos y festivos de tráfico muy denso, los coches van a ritmo de peatón. Tanto, que hace poco realizó una venta con unos clientes que ni se bajaron del automóvil: «Abriron a ventaniña e pedíronme un manoxo de nabizas. Deillas, pagáronme un euro e marcharon. Non sei para que as quererían».

Carmen es natural de la parroquia de Oca, no muy lejos de donde vende desde hace dos años. No es la veterana, pero ya lleva tiempo suficiente como para tener experiencia. Y, como el resto, ofrecer variedad. El lunes tenía hasta un calabacín. Y fabas. Por supuesto, patatas, también de la clases de reponte , las rojas, que parece que vuelven con fuerza (hace años se desechaban para la simiente). Por vender, el lunes vendía hasta uvas, y también nabizas, que ya va siendo temporada. La jornada no le fue muy bien, pero la del domingo, sí. A una colega le pasó justo al revés. Va como en la feria, y en el fondo, algo hai de eso. A veces hay que negociar con los clientes, otras veces aceptan lo que le piden. De promedio, en su caso y en el resto, el kilo de patatas se vende a 50 céntimos. Empezó a comerciar porque hacía falta el dinero. «Hai moitas cousas que pagar. Entre o meu home e eu, case 400 euros ao mes de Seguridade Social. E luz, teléfono, auga. Había que facer algo, e decidín vender».