En poco más de 40 minutos, Shawki definió árabe y musulmán. Hizo reflexionar a los escolares presentes sobre que el Corán y sobre «la obsolescencia no de este texto sino sagrado sino de sus interpretaciones». Es la fuente rectoral del Islam, una de las tres religiones monoteístas que llegó a dominar parte de Europa, África, Asia y hasta China. Comenzó a expandirse tras su gran escisión entre sunismo y chiismo y fue entonces, al entrar en contacto con tan diversos países, cuando tuvo que adaptarse. De por sí, no era una religión atrasada, pero se encontró con realidades que sí lo eran.
«En ningún momento el Corán dice que las mujeres deben ir tapadas». Lo leyó en directo y, en varias ocasiones, sus comentarios fueron correspondidos con aplausos. Es la «radicalización islámica de una minoría» la que sale más a la luz, pero «el fenómeno del terrorismo islámico nada tiene que ver con la mayoría de los musulmanes», de ahí que sea un error, un estereotipo mitificado el hecho de identificar Islam y fanatismo. Culminó su conferencia, bajo el título Los árabes, el Islam y la mujer «rogando» lo siguiente: «Estudiad, leed y aprended para así ser capaces de respetar al otro».