Quizás los más veteranos todavía recuerden aquel viejo eslogan de «quien mueve las piernas, mueve el corazón». Fue una frase pegadiza que llegó a la tele a principios de los años setenta para vender bicicletas estáticas y aunque sigue teniendo vigencia no estaría de más ampliar el dicho. «Quien mueve las piernas, mueve el corazón y conoce lugares de gran belleza», por ejemplo. Es lo que hicieron el sábado los 41 participantes en la ruta de senderismo organizada por el Concello de Ponteceso. Fue un nutrido y variopinto grupo -había vecinos de Lugo, A Coruña, Cances, Carballo, Ames, Laxe Cabana e incluso algún emigrante de vacaciones- que se lo pasó en grande con la caminata. Al frente de ellos, el técnico de turismo, Javier Couto Castro , que fue explicándoles un sinfín de detalles de todos los lugares por los que pasaron. Recorrieron el paseo fluvial y pasaron por delante de la casa de Pondal, por el malecón y el estuario do Anllóns. También se acercaron hasta las playas da Barra, Balarés y A Hermida, y hasta la Pedra da Serpe y la pequeña aldea de Forxán, de donde han salido un gran número de fantásticos músicos. Vamos, una divertida caminata que muchos ya piensan en repetir para seguir moviendo piernas y corazón. Comida playera. Mientras los «senderistas» de Ponteceso conocían los lugares más bonitos del municipio, los integrantes de la Santa Sede, de Vimianzo, se desplazaban hasta la playa de Reira (Camariñas) para disfrutar de la edición número 45 de su tradicional jornada gastronómica. Según nos desveló José Luis Leis Correa , la Santa Sede es un grupo de entusiastas vimianceses que, liderados por Francisco Miñones Trillo (en este caso sería algo así como el Papa) celebran todos los años (¡desde 1964!) una divertida comida anual. Los participantes (este año fueron 25) disfrutaron de la típica comida campestre (más bien playera), callos incluidos, que regaron con un albariño traído especialmente desde Meis y un típico tinto Barrantes. Ni que decir tiene que se lo pasaron en grande.
También fue un éxito la tradicional Festa do Socio que organizaron los responsables del San Lorenzo de Berdillo. Los seguidores del equipo carballés degustaron el sábado una sabrosa churrascada a la que no faltó el presidente del club, José Manuel Mato , ni muchos de los jugadores, que se saltaron la dieta deportiva para chuparse los dedos con el churrasco, plato estrella de las comidas veraniegas, con el permiso, claro, de las sardinas.