Un vecino de Bamiro denuncia la persecución por parte del Concello de Vimianzo a causa de un cierre

CARBALLO

Raúl Suárez Mouzo, un vecino de la parroquia de Bamiro continúa su particular batalla contra el Concello de Vimianzo, a causa del cierre de una finca contigua a su casa, en el lugar de Ceán.

Después de que los responsables municipales le derribasen un muro de piedra, el pasado mes de febrero, ayer acudieron al mismo lugar para quitar la red ovejera que había colocado entorno a su propiedad, para evitar que se les escapen los animales.

Finalmente, no llegaron a efectuar la retirada porque Suárez Mouzo ya había acudido previamente al Concello para advertir que tiene en marcha un recurso ante el Contencioso que se deberá resolver el próximo día 21. De todos modos, el afectado tiene previsto reunirse esta tarde con el secretario municipal para reclamar lo que considera una injusticia.

La tesis del Concello indica que el cierre debe construirse a cuatro metros del centro del camino para que la vía pueda tener así ocho metros de ancho. El propietario replica que de esas dimensiones «non hai ningún camiño en Vimianzo» y achaca lo sucedido a una persecución contra él por parte del gobierno municipal y de un vecino afín al partido socialista.

«Eu metinme nas listas do Bloque, por facer un favor máis que nada porque a política nin me vai nin me vén. Dende entón pasounos de todo. Puxéronlle lume ao pallal, estragáronnolo millo, tentaron botar á miña muller fóra da carretera, enchéronnos de millo o tanque do gasoil, tiráronos o cable do pastor, rompéronnos os cristais da casa e outras moitas cousas que nin tan sequera denunciamos», añade Raúl Suárez.