El jueves, por el mal tiempo, fue el día de menor afluencia pero también el de mayores ventas en Camariñas
13 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La Mostra do Encaixe de Camariñas cerró ayer sus puertas con los organizadores pensando ya en la edición del año próximo, la que celebrará el 20 aniversario de la primera.
Durante los cinco días de actividad pasaron por Camariñas más de 20.000 visitantes. Arrancó lastrada por el mal tiempo, con 2.000 visitantes el miércoles de la inauguración y 4.000 al día siguiente. El jueves fueron 2.000 menos que en la edición anterior, lo que hizo pensar a los organizadores, explica el edil camariñán Serxio Caamaño, que podría reducirse el número total de visitas. El viernes hubo un repunte importante, hasta las 7.000 personas, igual que el año anterior, y el sábado la recuperación definitiva, con 4.000 entradas, cuando en la edición anterior se habían vendido, el mismo día, solo 2.500.
Desfiles
Ayer el buen tiempo ayudó y se registró, un día más, una importante afluencia de visitantes, hasta rebasar los 20.000 en el cómputo total. Los que pasaron por Camariñas el día de la clausura de la Mostra pudieron disfrutar de un obradoiro para iniciarse en el arte del palillo. Hubo también desfiles muy concurridos de grandes diseñadores y demostraciones en vivo de lo que saben hacer las escuelas municipales de A Ponte do Porto y Camelle, todo coincidiendo con la segunda jornada de la festividad de la Virxe do Monte, otra atracción que contribuyó a aumentar el número de visitantes.
Además, ayer cantó en Camariñas el coro municipal de mujeres y se pudo escuchar también a la banda de gaitas de Pereiriña (Cee).
Con la Mostra acaban también las actividades paralelas organizadas durante estos días, desde las visitas guiadas por la zona hasta las exposiciones fotográficas y de pintura abiertas en el municipio.
A lo largo de la Semana Santa los visitantes pudieron conocer de primera mano los secretos del encaje en los 18 puestos de artesanas gallegas abiertos en el polideportivo. La mayor parte, de Camariñas, aunque también de Vimianzo, A Coruña y Santiago.
A esos puestos se les suman otros ocho de artesanos del palillo llegados desde lugares tan dispares como Italia, Malta, Bélgica y Francia, y de otros más cercanos como Portugal, Barcelona y Ciudad Real y los de una decena de talleres dedicados a otras actividades.
«Estou moi satisfeito co resultado deste ano, subimos en xente o venres, sábado e domingo e só baixamos o xoves, que foi cando máis vendas houbo», hace balance Serxio Caamaño, edil responsable de la Mostra.
Ahora toca empezar a preparar la próxima con la mente puesta, dice, en la comercialización y también en buscar la forma de «darlle algo máis de vida» a la cita, dice el edil, que cree conveniente organizar cada día solo una actividad paralela de mayor envergadura.