Un poco más tarde de las cinco de la madrugada de ayer se inauguró oficialmente el párking provisional de Alvedro, bautizado por Aena como P3, y en el que ya hubo bastante movimiento desde primera hora de la mañana. Sin embargo, por la falta de información y las prisas, algunos de los viajeros que llegaron a este estacionamiento «venían con el tiempo justo, dejaban el coche y salían directamente andando hasta la terminal, sin esperar el autobús», explicaba ayer el director del aeropuerto, Carlos Sanmartín, que durante buena parte de la mañana inspeccionó personalmente la puesta en funcionamiento de la instalación, que queda a 5 minutos en bus de la terminal. Destacó que todo se estaba desarrollando «con total normalidad y sin problemas», aunque también señaló que, «como se trata de una novedad, los pasajeros tendrán que ir acostumbrándose poco a poco». Asimismo, apuntó que todas aquellas personas cuyos vehículos aún permanecen estacionados en el párking de pasajeros, tienen de plazo hasta el lunes para retirarlos. En caso contrario, una grúa se encargará de hacerlo, puesto que se está pendiente de vaciar completamente este espacio para comenzar la ampliación del aparcamiento. Este último proyecto, que cuenta con un presupuesto de 35,8 millones de euros, permitirá incrementar hasta 2.200 las plazas de estacionamiento para usuarios -1.600 más de las que se disponía hasta ahora-, que se distribuirán en cuatro plantas (una en altura y tres subterráneas, y que está previsto inaugurar durante el año 2010. Varios de los usuarios que estrenaron el párking provisional se mostraron muy satisfechos con la distribución y el espacio de las plazas, «que están mucho mejor que las del viejo». Con lo que no estaban muy conformes era con el horario del bus lanzadera, puesto que algunos lamentaron que tardara «más de 20 minutos. Se va a ir mi hija, antes de que yo llegue arriba. Menos mal que tuve la lucidez de dejarla antes en la terminal», se quejaba ayer Delia Martínez. A su lado, una trabajadora de Alvedro afirmaba que, «antes de volver a esperar, los días que haga buen tiempo voy a subir andando».