Los bancos y las cajas están inmersos en una campaña en la que ofrecen televisores, ordenadores portátiles y cámaras de vídeo para ganar abonados de otras entidades
20 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Desde finales del año pasado los bancos y las cajas se han marcado un objetivo: sortear la crisis mejor que su vecino. Por este motivo la mayor parte de las entidades financieras han lanzado campañas para quitarle los clientes a la competencia. Entre los mayores incentivos que encuentra el ciudadano de a pie por «cambiar de chaqueta» están los televisores de pantalla plana, ordenadores portátiles o cámaras de vídeo. La alta tecnología ha sustituido a las viejas ofertas en las que se prometían mayores beneficios por los ahorros o una hipoteca con un menor tipo de interés. Aunque con los bancos y las cajas, como explica el interventor del Banco Pastor en Carballo, Carlos Casal Rodríguez, «todo es negociable». Y más, cuanto mayor sea el número de dígitos que tenga la cuenta corriente, el plan de pensiones, o el crédito del que se trata.
Este espíritu lo ha estandarizado, por ejemplo, Caixa Galicia dentro de su campaña de captación «O teu futuro é misión para o plan B». Las personas que traspasen un plan de pensiones a la caja dirigida por José Luis Méndez y que tengan una cuantía entre 1.250 hasta 2.500 euros, recibirán una jarra de color blanco para filtrar el agua. Mientras que la misma operación con más de 25.000 euros en el bolsillo reporta al beneficiario una pantalla plana de 37 pulgadas de última generación. Entre ambos polos, un edredón nórdico, una cristalería con 18 copas, un portátil y una cafetera profesional.
Este último regalo también lo oferta La Caixa. El responsable de la oficina principal de la entidad catalana en Carballo, Paco Felípez, apunta que el bajo precio del dinero les ha obligado a compensar estas pequeñas traiciones con bienes materiales. «No podemos ofrecer a los clientes más intereses de lo que nos cuesta a nosotros pedir el dinero, sino las cosas irían bastante mal. Por eso nos vemos obligados a ofrecer regalos», explica Felípez. Y es que el Euríbor, el principal indicador que utilizan las entidades financieras para prestarse el dinero entre ellas, se ha desplomado en los últimos meses y ya se encuentra por debajo del 3%. Algo impensable en julio del 2008 cuando superó el 5%.
De todas formas, estas iniciativas parece que no han caído en saco roto . En Caixanova se han quedado sin las cámaras digitales que ofertaban por domiciliar la nómina y ya esperan un nuevo regalo con el que endulzar la llegada de nuevos clientes.
Quizás el único banco que se sale de esta línea de regalos y ofrece dinero contante y sonante es el BBVA. Eso sí, para los particulares que lleguen con una hipoteca de más de 120.000 euros debajo del brazo, que se llevarán 200 euros al mes durante un año. La mala noticia es que la hipoteca media de la comarca es de 100.000 euros.