Del Padre Nuestro al brindis con cava

CARBALLO

En vista de la buena acogida que ha tenido el comedor sobre ruedas, la parroquia de San Xoán Bautista afronta el comedor social como un nuevo reto del que confía en salir airosa. Ayuda no le va a faltar, porque detrás están Cáritas, el Concello de Carballo y un grupo de voluntarios que ejercerán como camareros. Por si quedase algún cabo suelto, en el menú de ayer se incluyó un Padre Nuestro para bendecir la mesa. Y, después, todos a comer.

En la habitación no faltaba detalle. La calefacción recién encendida, las seis mesas puestas, con manteles de vivos colores y vajilla nueva para inaugurar el servicio. Veva Vázquez y Fina Rey sirvieron sopa de fideos para todos. Y bien calentita, por cierto, a pesar de que llevaba más de una hora preparada. Algunos incluso repitieron, entre ellos el párroco carballés, José García Gondar, que se confesó de buen diente. De segundo, lomo asado con patatas. Todo para chuparse los dedos. A Fina Rey no le cabía duda alguna. En sus últimos años como directora del colegio Bergantiños, la empresa Manduca también se encargó del comedor escolar, y sabe bien cómo funciona. «Nada de comida prefabricada. Todo muy casero, y con mucha verdura», destacó.

Después llegó el postre. Para el primer día se escogió una fruta de temporada como la mandarina, pero los mayores son golosos, y algunos la cambiaron por una abundante ración de natillas. Y, por supuesto, agua, vino y café. El párroco carballés invitó a las gotas. «É da Ulla», aseguró. Y su homólogo de Cances puso el cava. No podía faltar el brindis.