Los vecinos de Bértoa solicitaron en marzo del 2005 la instalación de semáforos en la travesía de la AC-552. Han tenido que esperar más de tres años, pero, finalmente, el nuevo sistema de regulación del tráfico empezará a ser una realidad la próxima semana. La empresa Ramón Vázquez se encargará de la ejecución de la obra civil, que no representa una inversión demasiado elevada, pues ronda los 30.000 euros, pero que sí tiene una considerable carga simbólica por lo que representará para la seguridad vial.
De hecho, la travesía de Bértoa es uno de los puntos negros del tráfico en el municipio de Carballo. En los últimos años se han producido varios atropellos, aparte de decenas de colisiones. A raíz de las demandas vecinales, el Concello solicitó en el 2005 un informe a la Jefatura Provincial de Tráfico, según la cual existe un alto riesgo para la seguridad vial debido a la elevada densidad de la circulación, «con una proporción de vehículos pesados muy alta».
El Concello de Carballo elaboró ya en el pasado mandato un proyecto de acondicionamiento de toda la travesía, desde la rotonda que dará acceso al polígono de Bértoa -la explanación ya está terminada- hasta la de de entrada al casco urbano. Dentro de esa actuación se preveía la instalación de semáforos en la zona de la iglesia. Inicialmente se había elegido el cruce de la AC-552 con la carretera del cementerio, pero la falta de espacio para construir una isleta en forma de acera, como indicó la Consellería de Política Territorial -titular de la carretera- obligó a trasladarlos y retrasó la tramitación.
Ayer mismo quedaron desbloqueadas las gestiones, y se fijó para la próxima semana, en principio, la fecha de comienzo de los trabajos, que incluyen todas las canalizaciones y las aceras de manera que en el futuro puedan entroncar sin problemas con la nueva travesía. Asimismo, se dejarán listas las conexiones eléctricas para los semáforos. Habrá uno a cada lado y funcionarán con pulsador.