¡Claro que la hay! Y quizá por eso, Daniel Rivadulla sea uno de los vecinos más admirados de Muxía. ¿El motivo? Tiene cuatro ruedas y luce una brillante chapa de color rojo. Se trata de unos de los Audi A3 que La Voz ha sorteado a lo largo de estos meses. Uno de ellos fue a parar al garaje de este vecino muxián muy conocido porque regenta una de las empresas de transportes más antiguas de la zona. Por problemas de organización Daniel no salió en la página que el domingo dedicamos a los ganadores de la comarca. De ahí estas líneas. Desde que recogió en el concesionario su flamante bólido está que lo tira y, según explica, mucha gente le para por la calle para ver más de cerca el jugoso premio. Tan orgulloso está de él que lo llevó a la procesión de San Cristovo a la que tradicionalmente lleva gran parte de su flota de camiones. Cuenta nuestro protagonista que, al final, el Audi acaparó todas las miradas y se convirtió en el principal protagonista de la jornada festival al lucir su nuevo vehículo con ilusión.
Ilusión fue la que desbordaron el domingo los niños que recibieron su primera comunión en la parroquia de Santa María de Torás. Los pequeños, visiblemente nerviosos, estuvieron acompañados en este paso importante de la vida de un cristiano por el párroco de A Laracha, Manuel Boullón. Contaron con el apoyo incondicional de sus familias que siguieron con emoción la ceremonia. Además, demostraron ser un grupo de niños con mucho estilo y saber estar ya que se portaron de manera ejemplar. Enhorabuena a los pequeños debutantes por ese nuevo sacramento que incorporan a su importantísimo diario de vida. Trabajadoras. El otro día en la romería de Santa Margarida de Muíño había, entre muchas otras, tres vecinas que curraban mientras los demás se divertían. Son Noelia Santos, Patricia Lage y Valeria González y se dedicaron la mayor parte de la fiesta a atender a los devotos en numerosas acciones: vender estampitas, repartir a diestro y siniestro pegatinas alusivas a la celebración y dar bendiciones. Para que después nos quejemos de la juventud.