Las barcas más creativas tomaron las aguas del río

CARBALLO

Una tarde de buen humor en el Descenso do Anllóns

26 jun 2008 . Actualizado a las 20:26 h.

La parte más divertida del San Xoán carballés no decepcionó a nadie. Dieciocho embarcaciones artesanales participaron en el tradicional Descenso do Anllóns. No faltó nada: hubo música con la charanga BMV, buen humor, bebida, comida y buen tiempo. Durante un par de horas, el «río bravo» se llenó de improvisadas barcas realizadas con materiales de todo tipo: madera, porexpán, neumáticos, telas... Cada año, la originalidad y la simpatía de las carrilanas y participantes engatusa tanto al jurado como al público, que se contaba por centenares, desde A Ponte de Bértoa hasta el Parque do Anllóns. Y las había de todo tipo, militares, vikingas, roqueras, y hasta participó un equipo (A Barbacoa), que, a pesar del itinerario acuático, aprovechó para asar unas sardinas, que iban dejando el olorcillo por todo el recorrido.

Los equipos se las ingeniaron como pudieron para llegar a la meta sin naufragar -aunque alguno ya volcó a la salida-, y superando todas las pruebas. De hecho, la temática de este año fueron las olimpiadas, por lo que los concursantes tuvieron que demostrar su habilidad en seis pruebas, todo un espectáculo cómico para el público y también para los participantes, que no perdieron la sonrisa en casi ningún momento. La primera fue una prueba de ciclismo. Cada equipo tuvo que formar una bicicleta y vendarse los ojos, mientras uno hacía de ciclista y guiaba al resto para hacer un recorrido prefijado, aunque más de uno acabó de cabeza contra un árbol. En la segunda prueba, dos personas dieron de comer a otras dos con los ojos vendados. La tercera era un salto de obstáculos, la cuarta una prueba de fútbol, la quinta baloncesto y la sexta llenar unos barreños de agua del río usando la boca. Una vez en la meta, tuvieron que contar un chiste o cantar una canción.

Tras el descenso, nada mejor para reponer fuerzas que unas cervezas y unos chorizos al vino mientras ponía la música la orquesta Ilusión de Carballo.