07 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Las acciones del cura llevaron a la familia a dirigirse al obispado, que les dio la razón, en varias ocasiones. Ocurrió hace años cuando una de las niñas iba a celebrar la primera comunión, pero quería esperar por su madrina, que estaba en Suiza. Al negarse el cura, decidieron celebrarla en Muxía, pero necesitaban el papel que mostrara que la pequeña había ido a catequismo, «a lo que se negó el cura, por lo que nos dirigimos al obispado y nos dio la razón», explicaron.