Los hijos del fundador de la discoteca más antigua de Galicia han tomado?el relevo siguiendo las claves del éxito descubiertas por su padre
04 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.«Eu e o meu irmán Manuel estamos aquí porque isto para meu pai é moito máis que un negocio, e toda unha vida e nós queriamos continuar a súa traxectoria. É case unha obrigación moral mantelo e seguir adiante». Quien habla así es Alberto Pazos, el menor de los hijos de Manuel Pazos y encargado, junto a su hermano Manuel, de la Discoteca Pazos de A Laracha. Alberto dejó su trabajo en el departamento internacional de Inditex hace cinco años para hacerse cargo de la empresa familiar, un local, insiste continuamente, que es mucho más que un negocio y que actualmente emplea a 35 personas.
Es, en realidad, el sueño de Manuel Pazos, que con apenas 21 años decidió dedicar su vida a lo que le gustaba: la música. «Gustábame moito a música, pero non sabía tocar, así que decidín abrir a sala de festas», explica Manuel, quien hoy puede presumir de haber fundado la discoteca más antigua de Galicia en funcionamiento. «E creo que de España, porque pode algunha que se abrira hai máis tempo, pero cambiaron de xerentes ou pecharon durante longas temporadas», matiza Alberto.
En total, 42 intensos años en los que no faltan las anécdotas y que Manuel recuerda sin poder evitar reírse. «Massiel bebíu cuarenta copas de caña e houbo que subila ao escenario, porque non aguantaba en pé», dice.
El 22 de mayo de 1966 estrenó el escenario la Orquesta X. «Ata o ano 84 sempre tivemos música en directo, despois combinamos o directo e os pinchadiscos», indica. Y por la Pazos pasaron «os mellores de cada momento». Ese, dice, fue uno de los secretos del éxito, aunque el truco para llegar hasta donde ha llegado es mucho más sencillo: «Traballar e punto. Amoldarse ás circunstancias e comprar sempre os últimos adiantos en tecnoloxía», añade, mientras recuerda que su discoteca fue el primer local de toda la comarca que contó con antena parabólica. Gracias a ella, por ejemplo, pudo verse, por primera vez en Galicia, a la exuberante Sabrina y su Boys, boys, boys .
El estar siempre a la última es una receta mágica que sus hijos también han seguido. Lo demostrarán en las celebraciones del 42 aniversario de la discoteca, que se llevarán a cabo durante todo este mes y que comenzaron anoche con la Ladies Night . «Os tempos cambiaron e nós dedicámonos a traer aos mellores dj's do mundo, a facer espectáculos inesquecibles para os nosos clientes. Agora a xente que vén é máis nova que cando o meu pai empezou e tamén máis entendida en música, por iso hai que ofrecer algo bo e diferente», explica Alberto, quien adelanta que la programación veraniega «será moi novidosa na escena house».
Ha cambiado el estilo de los invitados a la discoteca Pazos, pero no la filosofía de sus propietarios: «A sala ten que estar sempre nas mellores condicións». Por eso, dicen, se esfuerzan para atajar los problemas que, por desgracia, siguen siendo los mismos, aunque los medios hayan mejorado. Recuerda Manuel, por ejemplo, que antaño era una empresa la que se encargaba de controlar y evitar que los traficantes trapicheasen en su local. «Acudían á sala como clientes e vixiaban que non houbese nada raro». Hoy, las nuevas tecnologías facilitan este trabajo y gracias a las cámaras más modernas, Manuel y Alberto pueden controlar cualquier movimento en el local.
Todo lo mejor para continuar «cunha tradición moi satisfactoria» a la que, quien sabe, quizás en el futuro se una el nuevo Manuel de la familia, de solo seis meses.